Arte efímero para sobrevivir

31 marzo 2009
Como casi siempre mi ojo morado va caminando por los diversos lugares, me agrada mucho caminar mirando el mar, oyendo el murmullo de las olas, observando las piruetas que sobre mi cabeza realizan las gaviotas. Hoy no ha resultado día de calor, así que no he podido ver las piruetas que también protagonizan los murciélagos.
gaviotas oteando el horizonte desde el muelle de Las Arenas
En una esquina y protegida por un espigón ganado al mar se encuentra una pequeña playa, la playa de Las Arenas. Hoy casi no había nadie sobre la arena, pues el clima no acompañaba, pero para mi sorpresa ya de lejos se vislumbraban dos esculturas de arena de proporciones importantes, una representando a un dragón y la otra un castillo. Me ha recordado a esas playas de veraneo en el Mediterráneo que se llenan de estas esculturas efímeras y por un momento me ha hecho evadirme del lugar.

Playa de Las Arenas (Getxo)

Al acercarme, un letrero daba las gracias en euskera por las monedas y dos personas se hallaban al pie de las esculturas, se trataba de dos hombres curtidos, de cierta edad, tratados por la vida con cierta agresividad y abandono y que amablemente me han permitido realizar las fotos.

Dragón posado en la arena

Esto ha dado pie a una breve conversación, uno era de por aquí y el otro provenía del Sahara y era el que realizaba las obras, todas de cabeza según me ha informado. El hombre estaba preocupado porque esta madrugada había llovido algo y se había estropeado algo la superficie pulida que había dejado la tarde anterior, ¡qué orgulloso se le veía!. Se ve que juntos han entablado amistad y comparten medio de vida.

Castillo bereber sobre la arena

Que triste es pensar por las situaciones que estarán pasando (ellos como muestra, pero tantos otros anónimos) dado los momentos de crisis en que vivimos. ¿Valdrán unas monedas para lavar conciencias?

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